Los bancos tienen una gran presión para cuadrar sus balances
entre un ataque de malos préstamos e hipotecas. Los bancos responden
trabajando por cuentas atrasadas más agresivamente. Ellos pondrán a sus
mejores recolectores atrás de sus cuentas, aquellos que están atrasados en sus deudas mas de 60 a
90 días.