El presidente de Estadios Unidos Barack Obama, ha señalado una nueva ley que pondrá freno a los abusos de las firmas de tarjetas de crédito, con el objetivo de evitar las subidas de improviso de los tipos de interés.
Obama se reunió hoy con los representantes de una quincena de empresas de medios de pago para conocer su opinión sobre la marcha del sector y anunciarles las líneas generales de reforma del sector que su Gobierno promoverá en el Congreso.
En el encuentro, el presidente de EEUU ha dejado claro que las tarjetas de crédito son "una fuente de financiación para muchos individuos y pequeños negocios que están creando empleos", por lo que merece la pena "preservar este mercado".
"Pero, queremos hacerlo de manera que eliminemos alguno de los abusos y problemas en los que mucha gente se encuentra. Gente que empieza con una tarjeta con un tipo de interés muy bajo y de repente se encuentra con que se ha duplicado, con comisiones desconocidas, y con unos 'términos y condiciones' que carecen de claridad y transparencia", se ha quejado el presidente.
El presidente también quiere que las empresas faciliten el acceso de los clientes a sus contratos, especialmente a través de Internet, y que simplifiquen los términos en los que les ofrecen nuevos productos. Por último, la reforma debe recoger penalizaciones para las empresas que violen la ley o para aquellas prácticas que dañen las economías familiares.
En el encuentro, el presidente de EEUU ha dejado claro que las tarjetas de crédito son "una fuente de financiación para muchos individuos y pequeños negocios que están creando empleos", por lo que merece la pena "preservar este mercado".
"Pero, queremos hacerlo de manera que eliminemos alguno de los abusos y problemas en los que mucha gente se encuentra. Gente que empieza con una tarjeta con un tipo de interés muy bajo y de repente se encuentra con que se ha duplicado, con comisiones desconocidas, y con unos 'términos y condiciones' que carecen de claridad y transparencia", se ha quejado el presidente.
El presidente también quiere que las empresas faciliten el acceso de los clientes a sus contratos, especialmente a través de Internet, y que simplifiquen los términos en los que les ofrecen nuevos productos. Por último, la reforma debe recoger penalizaciones para las empresas que violen la ley o para aquellas prácticas que dañen las economías familiares.