Para sacarle mayor provecho, destínela solamente para hacer ciertos pagos. No compre con su tarjeta todo lo que consume, ni la utilice todo el tiempo. Haga una lista de lo que realmente necesita comprar y determine qué puede pagar con ella, también determine qué es lo que necesita de manera inmediata y no puede pagar con efectivo. Trate de que estos gastos no excedan su presupuesto mensual. Esto le ayudará a controlar su tarjeta y sus gastos en general. Contemple el pago de la tarjeta de crédito dentro de la programación mensual de gastos tales como la renta, las colegiaturas, el abono a deudas diversas, el pago de servicios, como luz, agua, teléfono, etc. De esta forma será más fácil tener los gastos bajo control y cumplir con todos ellos, para no excederse del presupuesto.