Hoy en día, las tarjetas de crédito se han convertido en un componente casi imprescindible para el manejo de todo tipo de movimientos comerciales. Es inevitable adquirir un pasaje de avión, alquilar un automóvil o una habitación de hotel sin usar tu tarjeta. El plástico, como algunos lo apodan, ya no es solo un distintivo de estatus social o económico, sino en un eficaz ayudante y sustituto del tradicional dinero en efectivo.