Un sinnúmero de personas que por primera vez adquirían una tarjeta de crédito compraron de todo, desde reproductores de DVD hasta pañales, creando un consumismo que hizo felices a los bancos. Ahora lo lloran, pues no pueden pagar la deuda ante los aumentos en las tasas de interés, las comisiones y otras tarifas, que en algunos casos llegan al 100% anual. Se expanden los morosos a medida que la crisis económica mundial genera desempleo y los bancos se ven obligados a seguir ampliando las tasas.