Hoy los bancos cobran por todo. Hace no tanto tiempo entre 2005 y 2007 algunas entidades promocionaban a bombo y platillo ofertas de "comisiones cero" que eximían al usuario del pago de tarifas básicas como las vinculadas al mantenimiento de las cuentas, la emisión de tarjetas o la realización de transferencias. Numerosos bancos, contagiados por el éxito de esas campañas en la captación de nuevos usuarios, se sumaron de una u otra manera a esta moda.
Y así llegaron las tarifas planas de comisiones bancarias, la exención del pago de estos gastos a clientes relacionados con ciertos productos, nóminas y recibos... Las iniciativas eran diversas y las comisiones entraban en una fase bajista que parecía tender a cero. Desgraciadamente para los usuarios, esta tendencia ha cambiado.