La cobranza de las tasas de interés en tarjetas de crédito en México para 2008 alcanzó cifras que oscilan entre 32 y 66 por ciento dependiendo de cada banco; sin embargo el Costo Anual Total (CAT), que incluye la tasa de interés, comisiones, gastos y cualquier otro cargo que deba pagar el cliente al momento de contraer el crédito y durante su vigencia, para diciembre de ese año reflejó cifras aún mayores al ubicarse entre 47 y 113 por ciento.
En tanto, la tasa de interés pasiva, es decir, la que los bancos le pagan a los ahorradores por sus depósitos, presenta una ligera tendencia a la baja a partir de septiembre de 2005, la cual se ubicó en 7.7 por ciento, mientras para enero de 2009 fue de 6.8 por ciento, revelan datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Esta tasa pasiva es para ahorradores que pueden depositar cantidades superiores a 500 mil pesos, porque al cuentahabiente con pequeños ahorros la tasa de interés que pagan los bancos es mucho menor y en algunos casos descontando la inflación llegan a ser tasas reales negativas, es decir, que el cliente paga porque el banco resguarde sus ahorros.
Esta tasa pasiva es para ahorradores que pueden depositar cantidades superiores a 500 mil pesos, porque al cuentahabiente con pequeños ahorros la tasa de interés que pagan los bancos es mucho menor y en algunos casos descontando la inflación llegan a ser tasas reales negativas, es decir, que el cliente paga porque el banco resguarde sus ahorros.