Las formaciones delictivas transnacionales que se dedican a atracar cuentas corrientes y los ahorros de cientos de miles de personas en todo el mundo, se instaló en Argentina hace por lo menos diez años. Pero la actividad de esas formaciones se agrandó en los últimos dos meses.
En el transcurso de las últimas semanas, detectives de las policías Federal y bonaerense desorganizaron tres grupos que, mediante la utilización de lectores electrónicos y micro cámaras situados en los abre puertas de los bancos y en los frentes de los cajeros automáticos, copiaron las bandas magnéticas y las claves de las tarjetas de débito de los cientos de usuarios que acuden cotidianamente a una determinada Terminal.