Ésta es una de las partidas con las que los bancos obtienen mayores ingresos y, precisamente, en la que se están produciendo más revisiones en los últimos meses. Sacar dinero de un cajero con una tarjeta de débito en una entidad diferente a la del cliente pero perteneciente a la misma red (Servired, Euro 6000 o 4B) costaba a finales del pasado año 0,71 euros de media, lo que representa un incremento del 18% respecto al mismo mes del año anterior. Si se trata de una extracción de efectivo en una red distinta, se paga hoy de media 2,65 euros, un 2,3% más que a finales de 2007. Ambos datos corresponden a extracciones de 300 euros. No obstante, también en este capítulo las entidades aplican comisiones en función de las cantidades que realmente se extraigan.