Una tarjeta prepagada se parece mucho a una tarjeta de débito y se usa de la misma forma, es una excelente alternativa para no tener todo el dinero en efectivo. Puedes utilizar una tarjeta prepagada para:
- Hacer compras en tiendas, a través de tu computadora (en línea), o por catálogo.
- Pagar tus facturas de servicios públicos (luz, teléfono, gas, etc.).
- Enviar dinero y hacer transferencias a tu familia o amigos.
- Retirar dinero en efectivo de los cajeros automáticos (ATM) o de los bancos.