Los clientes de una entidad financiera dejarán de sentirse como estrellas de cine cuando vayan a un comercio. En breve, ya no tendrán que dejar su autógrafo al dependiente cada vez que hagan una compra con tarjeta. La implantación de la tecnología chip en la industria de los pagos electrónicos acabará con el ritual de banda magnética, recibo en mano, bolígrafo y firma. Este cambio es fruto de la implantación de la zona única de pagos en euros, también conocida como SEPA por sus siglas en inglés. Tras la implantación de los billetes y monedas de euro, las autoridades comunitarias y la industria financiera comenzaron a trabajar en la creación un sistema único de pagos electrónicos para toda la UE. Su intención es acabar con las diferencias operativas entre transacciones nacionales y transnacionales para 2011.