En este tiempo no es digno tomar ningún tipo de crédito y mucho más si su tasa se halla en el máximo permitido de los bancos, como es el caso de las tarjetas de crédito, cuyos intereses se encuentra en el 33%. El financiamiento de este tipo de crédito se ha encarecido, pasando de 26,14% en diciembre de 2006, a 30,46% doce meses después para situarse hoy en día en 32,70% en promedio a nivel del sistema bancario.